• 24 de ago

[RELATIVIZANDO V] Como encontrar lo que te gusta

RELATIVIZANDO es la serie de artículos que me hubiese gustado leer y que escribo para mis hijos. Si alguno te ayuda a pensar mejor, habrá valido la pena.


Hay días en los que repetirse “me quiero más” sirve exactamente para lo mismo que pegar una frase bonita en la pared:

Ocupa espacio. No cambia gran cosa.

Lo he intentado. Tú seguramente también.Te dices algo amable. Intentas perdonarte. Decides que ya está bien de machacarte. Y durante un rato incluso te lo crees.Hasta que vuelve la cabeza con el inventario completo:

La noche que desperdiciaste.

La promesa que rompiste.

La forma en la que actuaste cuando nadie miraba.

Ahí la frase amable pierde toda su fuerza.

La voz que discute contra ella lleva más tiempo entrenando que tú.

Así que mejor empezar por algo más pequeño y honesto: hacer cosas que te den motivos para creerte.


Encuentra qué te gusta de verdad


Piensa en las personas con las que te gusta estar, esas que hacen que algo dentro de ti diga, sin ruido: "esto me gusta".

Quien cumple lo que promete sin anunciarlo.Quien dice la verdad sin usar la sinceridad como excusa para ser cruel.

Quien se mantiene firme cuando la vida se pone incómodaa.

Mira qué admiras exactamente. Y escríbelo donde nadie más tenga que leerlo.Puedes empezar por "me gusta porque es amable". Bien.

Ahora sigue bajando.

¿Qué parte de esa amabilidad te importa?

- ¿La paciencia?

- ¿El autocontrol?

- ¿Que se fije en los demás?

- ¿Que ayude sin necesitar que todo el mundo se entere?

Ahí está la parte útil. Ese rasgo es el que quieres ver más veces en ti.

Haz lo mismo con las personas que no te gustan... Hazlo para reconocer lo que no quieres alimentar.

Quien siempre hace de víctima.

Quien rebaja a los demás para sentirse un poco más alto.

Quien se queja de su vida mientras protege cada hábito que la mantiene igual.

Haz menos de eso. Busca más de lo que sí respetas.

Y si ya sabes que quieres más honestidad o menos crueldad, no hace falta esperar al ejemplo perfecto.

Empieza por ahí.


Elige una sola cosa


Aquí es donde solemos complicarlo todo.Encontramos diez cosas que nos gustan, diez que no, y diez versiones de nosotros que queremos eliminar antes del lunes.Luego no cambia nada. Hazlo más pequeño.Elige una dirección buena. Una.

Más honestidad.

Más calma.

Más valentía.

Más autocontrol.

Más amabilidad.

Después elige un patrón malo al que vas a dar menos comida.

No todas tus debilidades. Una.

Menos quejas. Menos esconderte. Menos hacer de víctima.

La cosa buena necesita más espacio en tu vida.

La mala necesita menos. Menos tiempo, menos atención, menos ensayo, menos permiso, menos poder para decirte quién eres.

No vas a reconstruir tu identidad en una semana.Vas a hacer que una versión un poco mejor de ti resulte más fácil de creer.


Utiliza lo que ya tienes


Cuando hagas algo mejor, no lo borres de la cuenta.

Mucha gente pierde aquí: dice la verdad una vez y lo trata como casualidad.

A la mañana siguiente, la voz más ruidosa lo elimina todo:

"Eso no eras tú."

"Sigues siendo el mismo."

Hay que responderle.

"Sí, dije la verdad."

"Sí, me acerqué un poco a la persona que quiero ser."

No hace falta saltar directamente a "me quiero". Empieza por algo que sí puedas defender: "me gusta que haya hecho eso".

Repite la acción. La frase se hace más fácil de creer.


Mantenlo vivo


Esto no ocurre una sola vez. La parte oscura puede volver a crecer.

Por eso conviene mantener cerca la parte mejor. Practica lo que respetas. Debilita lo que no quieres seguir haciendo.

No necesitas gustarte entero hoy. Empieza por parecerte un poco más a una sola cosa buena de verdad. Luego repítelo.

A mí me sirve pensar en esto como cualquier otra habilidad. No espero sentirme preparado antes de practicar. Hago una versión pequeña, veo qué pasa, y vuelvo a intentarlo. Con las ventas y con el contenido funciona igual.

El cambio empieza con una acción que parece demasiado pequeña para contar.

Y, sin embargo, cuenta.

PD: Esto lo escribo desde la playa. De vacaciones, con mi mujer y mis hijos cerca, hoy sin portátil casi todo el día.Tiene gracia trabajar esto ahora. Uno intenta hacerlo con las manos, no solo con las palabras, para que algún día ellos lo vean en mí antes que en ningún artículo.Y si no lo consigo del todo, espero que algún día lo lean aquí.

Gracias por estar,

Javi Consuegra.